Páginas

jueves, 29 de septiembre de 2016

EL CAMPO

Qué lejos la gran ciudad,
cuando se ven las estrellas,
no hay chimeneas, ni fábricas,
no hay humo, solo tormentas,
el cielo se nota límpido,
solo las aves lo cruzan,
no hay aviones que los surquen,
cuando no están en sus rutas,
las horas la marca el sol,
de acuerdo a su posición,
las sombras se van corriendo,
y el hombre las memoriza,
los insectos meteorólogos,
son los sabios del lugar,
si el grillo canta de noche,
al otro día hay calor,
el alguacil dice lluvia,
y la lluvia llegara,
si los truenos son seguidos,
las piedras ya se verán,
la naturaleza es sabia,
y mucho falta aprender,
si los animales inquietan,
la tragedia les avisa,
ellos miran a sus amos,
con sus ojos se lo avisan,
sus llantos se vuelven tristes,
lo expresan de mil maneras,
el hombre debe escuchar,
esta es la vida del campo,
en toda su dimensión,
no hay apuros no hay horarios,
solo tierra y corazón.

JUAN CARLOS VILLANUEVA



No hay comentarios:

Publicar un comentario