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domingo, 25 de diciembre de 2016

MUJER AMADA

Ella dormía en el pedestal del tiempo,
su carne viva, no pasaban los años,
era rosa entre las flores, estrella en el cielo,
como una pradera verde ante mis ojos.

A nadie te pareces y eres todo en una,
para mi eres viento, perfumado,
agua bendecida, cristalina,
dichoso de mis ojos que te miran,
seguramente te guardan en mi recuerdo.

A quien poder contarle y describirte,
si solo mis retinas lloran,
porque tan solo a una mirada,
quedaron prendidas para siempre,
sienten fuego mis ojos.

Quien podrá creerme que te mire,
y te volviste incomparable,
tu belleza está más allá de los años,
el tiempo es efímero,
pero tú serás eterna,
mujer de los mil rostro,
o simplemente mujer amada.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


DESEOS

Cómo sucumbir al deseo,
de sentir tu boca húmeda,
tus labios en mi piel herida,
de tanto trepar para mirar tus ojos,
un instante, tan solo lo suficiente,
para amarte y saciar mi corazón.

Mi corazón acelerado,
casi un viento que arrastra,
más allá del muro de piedra,
tus ojos hirientes de amor,
tu virginidad hechicera,
tus muslos blancos,
carne de mi carne,
turgentes pechos que excitan.

 Como sucumbir a mí sueño,
de hacerte mía,
en una noche de luna,
unir tu boca con la mía,
mientras una estrella fugaz,
nos parta el cielo,
pedir un deseo,
estar siempre de ti enamorado.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

miércoles, 21 de diciembre de 2016

VUELA MUJER

En qué mundo andarás,
irreverente nostálgica,
en que nido posaran tus sueños,
cual mariposa errante,
en una ciénaga, en un pantano,
o en los brazos de un amor desesperado.

Quien acudirá por tus memorias,
si el viento se ha llevado la nostalgias,
muchas ternuras quedaron,
caricias, de una suave primavera,
con destellos de sol,
hasta hacer brillar los trigales,
y en cada espejo de agua,
están tus ojos, mujer.

Serás dichosa en tu mundo,
como una paloma al viento,
tu libertad valdrá más que mil razones,
para olvidar tus sueños,
o será que por ellos has volado,
tan lejos del hombre que te amado,

Vuela que tus alas, son tu libertad,
ya nadie es dueño de tu vida.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

domingo, 18 de diciembre de 2016

TE BUSCO

Al cielo escruto, suplicando,
ante una estrella errante,
por el amor perdido,
ya no sirven los perdones,
remolinos de vientos, se han llevado,
un corazón herido,
no está en esa luna plateada,
tampoco en una estrella,
sabrá que remolino la ha llevado,
y en que boca posan sus besos,
ya es de madrugada,
el roció me moja,
como la lluvia al pasto del verano,
de mis ojos perdidos en una estrella,
ruedan lagrimas saladas como el mar,
se hacen rio en mi mejilla,
caudaloso frio, infinito,
ya me despido, ella se fue,
y mi suplica se la lleva el viento,
no me escucha, estará en otros brazos,
y cuando el sol me ilumine,
un nuevo día, tratare de olvidar,
esta noche que he vivido,
empezare una nueva vida.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

miércoles, 14 de diciembre de 2016

NOSTALGIA DE UN MARINO

Al pisar la roca humedecida,
un perfume de mar lleno mi vida,
gaviotas, cormoranes y petreles,
de la costa yo miraba.

Un velero allá a lo lejos,
con velas desplegadas,
con rumbo incierto se mecía,
una proa enmohecida me miraba.

Mi corazón de marino estremecía,
la marea que dé a poco se acercaba,
cuantos puertos en mi vida abre tocado,
cuantos amores inconclusos se quedaron.

Hoy solo recuerdos me acompañan,
mirar el mar desde la costa,
lágrimas de sal, vuelven al mar,
intensa vida que he dejado.

Cuando daría por volver,
a aquel velero en alta mar,
sentir del palo, las gaviotas,
mirar el horizonte un cormorán.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

TE HABLARE ESTA NOCHE

Te hablare esta noche, de esa luna que me alumbra,
de esa estrella que brilla intermitente, mostrándome tus ojos.

Que me cuenta que una noche igual soñamos juntos,
que me habla de ti y de tus besos como un refugio inalcanzable.

Te hablare de lo que tú quieras, de amor de la vida de los sueños,
te contare de mis noches tristes, de mis deseos difusos.

Te hablare esta noche, de esa luna que me alumbra,
de esa nube blanca que atraviesa el cielo y me cubre la luz.

De la sombra que me cubre de a momentos lentamente,
y solo veo las farolas del parque como mudas testigos de otras noches.

Esas noches en la cual tú y yo caminábamos tomados de la mano,
y entre muchas cosas nos prometimos amarnos eternamente,

Hoy me siento turbado porque no siento el calor de tu piel,
ni puedo mirar tus ojos vivos, los miro en una estrella fugaz.

Te hablare esta noche, de esa luna que me alumbra,
y me dice que a pesar del tiempo y la distancia te amare por siempre.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

viernes, 9 de diciembre de 2016

POBRE DE AQUEL

Pobre de aquel, que la libertad fustiga,
en el crecerá el resentimiento,
de mirar a otros que sin mediar permiso,
toma las riendas del caballo errante,
pondrá su rumbo, en sus sueños propios,
y no dejara que otros hablen por él.

Pobre de aquel, que piensa en plural,
sin entender que no todos somos iguales,
que la igualdad solo es una mera utopía,
y que cada ser humano es diferente,
porque no hay una matriz para la vida.

Pobre de aquel que la libertad fustiga,
y busca en las masas ignorantes,
sembrar el germen del odio, intolerancia,
hablar del hombre nuevo, al inocente,
mientras sus arcas crecen día a día.

Pobre de aquel que la libertad fustiga,
interrumpiendo sueños por nacer,
llevar a los pueblos la apatía, tristemente,
sin darle la posibilidad de ser libres,
hablarles de patria, de independencia,
si nacieron pisoteados por sus captores,
de que revolución pueden hablar,
sino conocieron más allá de los muros,
de mentes cerradas que conocen la ignominia.

Pobre de aquel que la libertad fustiga,
cuando la historia, cuente las verdades,
de vanagloriarse en la retórica,
pasará a ser lacayo de sus culpas,
más la violencia engendrada,
se volverá  una pesadilla en su vida.


JUAN CARLOS VILLANUEVA