Una tarde gris, nubosa y fría,
en el cristal de mi ventana,
dibujo corazones con mis dedos,
imaginando amores.
Amores que dejaron huellas,
y derramaron lágrimas,
el bullir de mi sangre,
fue testigo de muchos momentos.
Cada corazón atravesado por una flecha,
dejo dolores intensos en mi pecho,
y el cristal me devuelve,
los recuerdos, con pálidos sueños.
Sueños de volver a vivir,
los intensos momentos de mi juventud,
el tiempo ha pasado con rapidez,
en mi vida solo tengo los recuerdos.
El amor pasa como el tiempo,
a veces perdura, en la memoria,
pero los corazones de cristal,
no me devuelven ya el pasado.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
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