No ha muerto, un hombre,
Solo cerró sus ojos,
Por un breve espacio de tiempo,
Pero hizo que muchos millones,
Comprendiéramos la importancia de vivir,
No ha muerto, un hombre,
solo fue el momento, de un ángel,
que nos sacudió a todos,
con una simple síntesis,
de amor por la patria.
nos dejó un legado,
nos dejó su sangre,
no ha muerto, un hombre,
sus tentáculos de justicia aún viven,
y seguirán viviendo,
en cada corazón, del humilde,
del ciudadano que transita,
por la vida, en busca de verdad,
tú nos dejaste pero tú alma vive,
en el sentir de un pueblo,
al que tú amaste,
entregaste tu vida por ello,
No ha muerto, un hombre.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
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