Ese mundo que me lleva
a pensar que yo he
vivido,
con penas y alegrías,
con amores difusos,
con amores eternos.
Aquellas flores que
fueron capullos,
se transformaron en
hijos,
que palpitaron en mi
pecho,
derramaron sus lágrimas
de amor.
Yo amo el mundo,
ese que me permitió
conocer,
el amor, la desidia mis
lágrimas,
también conocí esa
vida.
Donde el hermano de
vida,
dejo la suya en Malvinas,
otros la dejaron en
la selva,
cuando cobardes ideológicos,
mataban, por sus
sueños.
Ese mundo dejo heridas,
que hoy persisten en mi
vida,
pero amo este mundo,
porque,
mis sueños están vivos.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
Que nada ni nadie le quiete los sueños
ResponderEliminarBesos