Cuando soplan los
vientos,
mi barco se defiende,
como un león,
yo solo miro la
tortura de las olas,
días y noche pasan
lentos,
entre la bruma y la
nada,
solo pienso en aquel
puerto,
que nos vio partir,
donde quedaron,
los amores.
Cuando soplan los
vientos,
el mar se hace dueño de
nuestras vidas,
nos golpea con sus
fuerzas,
solo dios nos protege y nos cuida,
ese mar que nos da la vida,
también nos hace notar,
que nada es gratis.
Nos olvidamos de quien nos hace daño,
quien decide nuestra vida allá en la tierra,
del dolor que nos provocan sus discursos.
cuando sopla el viento,
las olas nos llevan para arriba,
o nos meten en un pozo,
al levantar la mirada veo la montaña de agua,
que se viene, y mi barco,
cual guerrero, muestra su proa,
para hacerle frente y luchar hasta
vencer,
y cuidar nuestras vidas.
Hasta que la tormenta amaine,
o vida dura si las hay,
pero siempre volvería a ti.
porque me da la libertad de pensar,
y sentirme una gaviota,
cabalgando las olas.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
El poeta y el marino unidos en un texto profundo
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