Me dejaste solo con los
juegos,
no me avisaste que ibas
al cielo,
primo mío, eras el
mejor de los mejores,
te marchaste sin
decirme adiós.
Hoy te extraño hermano
mío, y te recuerdo,
aquel fatal día,
un día
cualquiera en nuestras vidas,
nos dejaste con las
lágrimas,
encrespadas en nuestros
ojos y corazones.
Querido primo cuanto
dolor al recordarte,
han pasado muchos años,
pero el dolor y el
recuerdo no se van,
a la vuelta de
la vida seguiremos jugando,
saltaremos por los
campos, para recuperar el tiempo.
Sé que estarás junto,
a
tu tía esperándome para jugar,
Pipo no sé cuánto
tardare en llegar,
ya he estado cerca a
veces,
pero me aferro,
a lo que
vos no tuviste oportunidad de aferrarte,
ángel de dios, porque
te fuiste ángel,
un ángel serás.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
Seguramente sera tu angel guardian, desde su ligar de paz
ResponderEliminarHay seres que merecen un poema