Te me fuiste de los
dedos de mi mano,
en las frías aguas del
océano,
me dejaste tan solo tu
recuerdo,
que atesoro siempre en
mi memoria.
Tantas noches de joda
sin sentido,
porque hoy no estas
amigo,
todavía tengo en la
memoria,
tu cara alegre y tu
sonrisa eterna.
Que dolor hermano
mío,
te vi partir en
el destino,
de una bruma de
tormenta y olas,
y yo acurrucado en esa
balsa,
buscando la mano
salvadora.
Han pasado los años no
te olvido,
seguro el señor te lo
recuerda,
dejaste en esta
tierra aquel amigo,
el que llora tu
vida sin sentido.
Ya dios sabrá porque ha
pasado,
el océano amainara su
fuerza,
las olas se pondrán
mansas y amigas,
en el corazón este tu
amigo.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
Aquellos que se fueron nunca mueren mientras los recordamos. Este poema y el Naufragio tienen toda la emocion y el sentimiento del poeta y del marino
ResponderEliminarAbrazo