Yo no nací, para estar
indiferente,
al atropello de almas
retorcidas,
yo peleare con fuerza
por mi vida,
y por la vida de
quienes me han querido.
Seré la pluma del que
piensa, también,
la espada ante el soberbio,
tratare de hablarle al
que me ataca,
razonaremos juntos si
es posible.
Pero no pienses
convencerme,
de llevar una vida
equivocada,
yo quiero estar siempre
en la pelea,
pero mirando el futuro
para todos.
Porque no nací para ser
esclavo,
ni lacayo de mentes
alteradas,
seré tan bueno con la
pluma,
también con la
espada iluminada.
En el fragor del
combate, de la vida,
tratare de aportar
sabiduría,
con los años de
experiencia ya vividos,
no dejare solo aquel
amigo.
Que necesita la mesura,
la alegría de saber que
juntos,
aún podemos,
revertir está historia
repetida.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
Hermoso Juan... Nuevamente leer palabras tan lindas no tiene precio...!! A esta altura del año, donde uno se replantea muchas cosas es maravilloso poder leer este poema...!! Gracias Amigo!!!
ResponderEliminar