Te esperare en este día,
con mi corazón sensible,
ocupare mis horas en
pensarte,
de mil maneras.
Mirare el horizonte,
hasta divisar tu figura,
única,
inconfundible en túnica blanca,
el color de la pureza,
esa misma pureza, que un día conocí.
Se ha hecho larga la
espera,
en estos tiempos,
nunca pensé que fuese
tanto,
tan doloroso no tenerte.
Hoy me doy cuenta,
que
una parte de mi mundo no está,
espero ansioso tu
llegada,
en el portal de mi morada.
Fue también tuya en
su momento,
y seguirá siendo tuya a tu llegada,
no hará falta
preguntarte donde fuiste,
sé que tus ojos lo
dirán.
Si una lágrima rodara tus mejillas,
presuroso secaría la
misma,
con un pañuelo, perfumado de amor.
Si al llegar a la
puerta,
no me encuentras no desesperes,
llámame, estaré en
el jardín juntando flores,
para desparramar los
pétalos a tu paso,
y recibirte mujer.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
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